viernes, 1 de mayo de 2026

Recuerdos de Carranza, de un anticadista

 


Aprovechando que mi padre trabajaba en Cádiz y que el equipo de fútbol de Cádiz se encontraba en la primera división, fui a ver el Cádiz contra el Real Madrid. Era 1984 y yo no llegaba ni a los diez años. Recuerdo un ambiente poderoso, marcado de orgullo y de color amarillo en las calles aledañas del vetusto Ramón de Carranza. 

Me acompañaban varias personas que trabajaban en un bar de la Plaza de España de la ciudad. Amables, modestos pero amantes de su equipo (no sé si todavía vivirán -espero y deseo que estén todavía por allí, animando a su equipo-). Todos nos sentamos en el cemento frío y gris del fondo norte. No cabía un alfiler. Yo me encogía para dejar sentarse a un hombre que venía de Medina. Hubo luego problemas con él, pero la sangre no llegó al río. 

Debido a la edad solo tengo retazos del partido y de que nos alegrábamos de que el Cádiz venciera dos a cero al descanso (yo era del Barcelona, nada más). Lo que sí me acuerdo, es de la remontada que vino después y de que un jugador, fino, elegante, del que nadie conocía nada, resucitó al equipo blanco. Marcó dos goles para dejar el resultado 2-3. Aquél fue el debut de Emilio Butragueño en primera división. Y yo estuve allí. 

martes, 28 de abril de 2026

Nada que añadir

 


sábado, 25 de abril de 2026

Avalancha

 


jueves, 23 de abril de 2026

Esopo siglo VI a.C.

 


Uno porque se lucra con la mansedumbre de unos, otro porque se conforma con una jaula de libertad.

miércoles, 22 de abril de 2026

Julio César Siglo I a.c.

 


martes, 21 de abril de 2026

Belleza social

 


Veo paseando muchas mujeres que dejan su pelo al natural, es decir canosos y sin tinte. Será la moda actual, esa que dice que no deben someterse a la dictadura de la belleza social que provoca ser atractiva para el hombre. El feninismo social. Oye, pues lo consiguen. Atractivas no son. 

lunes, 20 de abril de 2026

Contracorriente

 


viernes, 17 de abril de 2026

No creo lo que ven mis ojos

 



La hermosura es algo que percibes directo al cerebro. Tu cerebro entra en shock, recibe un mensaje eléctrico, vivo y seco. Te golpea directo a los sentidos y si eres capaz de mostrar paciencia en la contemplación puedes recrear los detalles en tu mente, lentamente, percibiéndo una conexión que hace dudar de tus sentidos y preguntarte sobre lo que ves.

Dicho esto, miren la nueva Plaza del Mercado de Jerez. ¿Reciben el mensaje? Pues eso.