domingo, 11 de enero de 2026

300

 


Hay quien celebra una derrota de Cádiz CF como si fuera una victoria, con razón. Aunque para celebrar, un ascenso a primera división o ganar un mundial con pasión. Celebrar que aquella noche pillaste mientras imaginas el rostro del "trofeo" que ganaste. Quién no celebra un buen puntillo mientras la noche calienta tu desvenguenza.

Celebrar, celebrar, cuando pasas la lejana meta de la carrera en la que te apuntaste. Conseguir la nota del exámen que te esforzaste, oír la canción favorita en el pub rodeado de colegas, descansar como héroe el peor día de trabajo que tengas.

No tiene precio, celebrar que callaste la boca del tonto más enterado, escuchar que aquella operación salió bien, que la vida te ofreció otra oportunidad para servir la venganza poética. Una victoria agónica, la palmadita del enhorabuena o escuchar de un desconocido "bien hecho" son poca cosa si celebras el reencuentro de un ser querido. 

Llorar de alegría, besar tu amor o olvidar un temor, hace celebrar con pasión. Ganar un amigo, una batalla o un tiempo perdido. El terminar ese dolor que te inflinge un adiós, dejar atrás a enemigo o el odio sobre algo perdido. Encontrar la paz y la calma, respirar. Sí, todo ello es digno de celebrar. También las trecientas entradas que este blog acaba de alcanzar. Ja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario