domingo, 13 de marzo de 2011
Vendiendo toneles de humo. Renegociado de deuda, plantilla intacta y "aumento de ingresos"
Sí, todos hemos caído en la nueva trampa política. Ayer me decía un amigo que había estado en la rueda de prensa del PP local y, quedando entusiasmado, afirmaba que eran el partido que menos perjuicio había causado a Jerez durante su gobierno. Hasta tal punto puede venderse un proyecto que incluso los perjuicios puedan mostrarse como virtudes.
Ni el Psoe lo ha hecho tan mal ni el PP lo va a hacer tan bien. Jerez otorga mayorías absolutas en el pleno municipal con una facilidad que se podría tachar perfectamente de irresponsable. Y es que falta cultura política en nuestro término municipal. Cultura política. Sí, la cultura que permite mantener una actitud crítica ante las mentiras reiteradas del político de turno. La cultura que te hace desconfiar, mostrar dudas ante las certezas absolutas y reclamar las mentiras que se vendieron como verdades.
La supuesta futura alcaldesa, García Pelayo, dijo ayer en aquella rueda de prensa que tanto gustó que tiene un plan que se basa en "medidas de ahorro, incremento en los ingresos y lograr el equilibrio financiero". A continuación soltó "no cobraré del Ayuntamiento sino que la nómina vendrá del Parlamento de Andalucía, ya que compatibilizo mi cargo de concejal con el de diputada". Sobre las medidas de ahorro, ahorraría en "sólo 10 delegaciones, gasto corriente superfluo como arrendamiento de edificios, de maquinaria, comunicaciones, combustible, servicios informáticos, servicios externos, propaganda, protocolo, revistas, libro y energía eléctrica". Fundamental la plantilla, según Pelayo "se congelará la plantilla municipal y se insistirá en las amortizaciones de las plazas del personal que se vaya jubilando, que a lo largo de la legislatura será de unas 200 personas. Esto se conjugaría con otras medidas como la reducción de la jornada". Los gastos financieros, otro punto importante. Según García "renegociación con las entidades financieras y conseguir una reducción de los intereses anuales en un 25%, aproximadamente, para ello pondremos en valor el patrimonio municipal e implicaremos a la Junta de Andalucía y al Gobierno de España para que se nos facilite el ingreso por parte de otras administraciones para poder abordar esta situación".
Cuando se escucha estos datos en rueda de prensa, querido amigo mío, no se puede salir satisfecho. Y si se sale es porque ha logrado "vencer en el convencimiento" como diría el profesor Victor Enrique de Mora.
Es curioso que ahora, tras tantos años en el consistorio y cobrando de la Junta como diputada, reconozca Pelayo que va a dejar la duplicidad de sueldos que tiene como concejal y diputada. Pero quizás más que su solución a los problemas económicos de la ciudad es mantener intacta la plantilla municipal y renegociar la deuda. ¿Les suena a algo que Sánchez dijo hace cuatro años? Es prácticamente idéntico. Aunque quizás Sánchez se acordó de los proveedores que no cobraban, aunque siguan sin hacerlo.
"Congelo la plantilla, refinancio los intereses bancarios, cobro sólo de Andalucía ... me los he metido en el bolsillo " pensaría Pelayo. Quizás a nadie le interesó en la rueda de prensa pero... ¿alguien le preguntó cómo iba a incrementar los ingresos? Seguramente no era importante pero si alguien le hubiese preguntado estoy seguro que hubiese asegurado Maria José "incrementan solos, cuando tu gastas menos tienes más ingresos". También estarían los 150 millones de euros que pedía como anticipo a la Junta de Andalucía, que por supuesto recibiría al contado una vez alcaldesa. Juegos malabares municipales, diría yo. Y más si nos acordamos de lo que dijo el presidente provincial del PP, José Loaiza, que aduló de tal forma que decía "no puede ser otra que María José García-Pelayo, que en año y medio puede arreglar la situación económica del Ayuntamiento".
Nos creemos todo lo que cuentan o estamos condenados a creerlo, seguramente. No fue una buena rueda de prensa para Jerez porque estamos hablando -mal que nos pese a algunos- de la supuesta próxima alcaldesa de Jerez. Y no lo fue porque refinancia los problemas, los renegocia y los vuelve a cargar en el pesado carro de deudas que arrastra el término municipal. No es solución. En ella no hay solución, y lo sabemos -intuímos- todos. Pero hay veces que un municipio -su mayoría- quiere agarrarse a un clavo ardiendo sabiendo que se abrasará la mano. Y aunque sean del clavo ardiendo, es una hermandad que permite tener esperanza, aunque sea falsa.
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